Cómo ayudar a tu perro a sentirse más seguro cuando se queda solo en casa
Un perro puede parecer tranquilo cuando coges tus llaves, y luego pasear después de que la puerta se cierre. Otros ignoran un juguete de comida o esperan junto a una salida. Un teléfono o una cámara para mascotas pueden mostrarte lo que sucede mientras estás fuera y ayudarte a planificar el entrenamiento en función de la respuesta de tu perro.
Observa las primeras señales de estrés
Graba una ausencia corta. Busca paseos, gemidos, arañazos en las puertas, hacer sus necesidades, jadeos fuertes o idas a la ventana. Anota si tu perro come o descansa. Un perro que no puede aceptar una golosina familiar puede estar demasiado preocupado para esa duración de ausencia.
Un abrigo, un bolso o un juego de llaves pueden predecir la separación. Coge esos objetos en otros momentos, luego siéntate o continúa con una tarea normal. La señal puede perder parte de su conexión con la partida.

Practica por debajo del punto de preocupación
Empieza con una barrera o en otra habitación mientras permaneces en casa. Dale a tu perro un lugar seguro para descansar y sal de su vista por un período que pueda tolerar. Regresa antes de que comiencen los paseos, los ladridos o los movimientos frenéticos. Repite esa versión fácil antes de añadir más tiempo.
Comienza con salidas cortas después de que tu perro pueda relajarse en interiores sin seguirte. Si una prueba más larga causa angustia, regresa a la última duración cómoda en lugar de esperar a que el perro "llore hasta que se calme".
Haz que la habitación sea más fácil para que se relaje
Elige un espacio que tu perro use mientras estás en casa. Un paseo y una salida para hacer sus necesidades antes de irte pueden ayudar al perro a descansar. Cierra las cortinas si los transeúntes provocan ladridos y reduce el ruido exterior repentino donde puedas.
Ofrece un mordedor seguro o un juguete de comida que tu perro ya disfrute bajo supervisión. Rechazarlo puede ser información útil sobre el estrés; no es una razón para seguir extendiendo la ausencia. Organiza un cuidador o paseador de perros cuando tu horario exceda el tiempo que tu perro pueda manejar.
Busca ayuda antes de que el patrón empeore
No castigues los daños, los ladridos o un accidente en casa después de regresar. Tu perro no conectará el castigo con un acto anterior, y el miedo ante tu regreso puede empeorar el problema.
Contacta a un veterinario si el comportamiento aparece sin previo aviso, tu perro se lastima a sí mismo o la angustia continúa a pesar de las sesiones de práctica más cortas. Un veterinario puede verificar factores de salud y referirte a un etólogo clínico cualificado para un plan diseñado en torno a tu perro.