Cómo mantener tranquilo a su perro durante el aseo en casa
El cuidado es más fácil cuando tu perro sabe lo que sucederá a continuación. Un cepillo, un baño o un corte de uñas pueden parecer muchas cosas a la vez. Empiece poco a poco y deje que su perro le muestre cuándo hacer una pausa.
Organice una sesión de aseo sencilla
Elija un lugar donde su perro pueda pararse sin deslizarse. Deja el cepillo o la toalla cerca antes de llamar a tu perro. Mantenga la primera sesión en una sola tarea. Unas cuantas caricias suaves pueden ser suficientes por un día.
La rutina depende del pelaje de tu perro, su estilo de vida y el consejo profesional. Utilice productos hechos para perros. Cepille suavemente hasta la piel y busque esteras, material vegetal, cortes o áreas doloridas. No tire de un enredo doloroso.

Enséñele a su perro que el tacto puede parar
Comience cuando su perro esté instalado. Toca el hombro, desliza la mano por la pierna y premia una respuesta relajada. En sesiones posteriores, avanza hacia la pata, la oreja o la cola. No es necesario que su perro acepte todas las áreas de una sola vez.
Primero deje que la herramienta se vuelva normal. Muestra el cepillo o la maquinilla, dale un premio y guarda la herramienta. Posteriormente, sosténgalo cerca del cuerpo sin trabajar. Cuando tu perro quede suelto, toca con él brevemente y termina.
Rompe el cepillado, el baño y el cuidado de las uñas en pedazos
Para el cepillado, comience donde el pelaje sea de fácil acceso. Deténgase antes de que su perro se inquiete. Si es necesario bañarlo, mantenga el agua a una temperatura cómoda, enjuague completamente el champú formulado para perros y seque a su perro de una manera que pueda tolerar.
El trabajo con las patas merece su propia práctica. Toca una pata, recompensa y suéltala. Deje la maquinilla a la vista más tarde sin cortar. A muchos perros les va mejor cuando el dueño manipula uno o dos clavos y se detiene.
Esté atento a una solicitud para detenerse
Un perro que se paraliza, se da vuelta, aprieta los labios, mira de reojo, se aleja o gruñe está dando información. Termine ese paso y regrese a la última parte fácil. No regañes a un perro por moverse o gruñir. El castigo puede hacer que el manejo sea más difícil.
Mantenga las sesiones breves. Progrese sólo cuando su perro parezca cómodo. Si el perro no puede tomar una golosina, intenta escapar o permanece tenso después de que usted se detiene, muévase más lentamente.
Sepa cuándo el cuidado del hogar no es suficiente
Pídale ayuda a un peluquero o veterinario si tiene una estera dolorosa, un problema de piel o de oído, uñas muy largas o un perro que entra en pánico durante el manejo. Un profesional puede encargarse de la atención inmediata mientras usted desarrolla una respuesta más tranquila. El sangrado, la hinchazón, la secreción u otro cambio inusual requiere atención veterinaria.